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Mostrando las entradas etiquetadas como Aníbal Ricci

MEMORIA

                                   (crónica)        MEMORIA por Aníbal Ricci Después de la fantasía de El Señor de los Anillos , entramos a otra sala contigua para ver Premonición , con Cate Blanchett. La historia de una clarividente que ayudaba a resolver un crimen. Patricia disfrutó de las imágenes compartidas. Nos besamos y comentamos la película mientras escuchábamos a Luz Casal de vuelta hacia su departamento. Me encontraba saliendo de un oscuro período de encierro, de temor a desconocidos que recorrían las mismas calles de mi infancia. Recordé un viaje de tren y otros besos de quince años atrás. No tenía acceso a las emociones transcurridas en ese intervalo de tiempo. Río Místico , de Clint Eastwood, me sorprendía con Tim Robbins haciendo de retardado, un chivo expiatorio que estaba allí para culparlo de otro crimen salvaje. Sean Penn lo había muerto, ciego de ve...

MALDITO KAFKA

                                   (crónica)      MALDITO KAFKA por Aníbal Ricci El ciclo finalizó con El Proceso , de Orson Welles. Interpretaba escenarios asfixiantes de Kafka, con picados y contrapicados, a ratos cielos opresivos. Anthony Perkins aparecía minúsculo deambulando entre corredores y salas gigantescas, una hormiga nadando entre expedientes de juicios interminables. Las sombras de la pantalla se prolongaron bajo el alumbrado público. Crucé Plaza Ñuñoa recordando las palabras del juez. «Llevar cadenas es a veces más seguro que ser libre». Mis padres están acostados, ni se enteran de que les he sacado el auto. Christian Misle me habló de un lugar en el paradero seis de la Gran Avenida. «Van puras contadoras… y las contadoras van», repetía siempre. Acelero por Carlos Valdovinos, no hay otros vehículos en la vía conocida como carretera de los pobres. Esbozo una so...

PROFESIONAL

    PROFESIONAL por Aníbal Ricci Soy profesional, como dicen mis padres. Trabajé por años para grandes bancos y empresas que de verdad me dejaron chico. Quería ganar dinero para alimentar a mi propia familia, pero todo tenía un costo. Debía primero ser carne de cañón. El ejecutivo recién egresado de la universidad que cobraba tasas usureras destinadas a alimentar gerentes que también trabajaban para los dueños de esos mismos bancos. Nunca me enorgulleció cobrar máximas convencionales a los clientes más pequeños, Pymes como se las conoce en los diarios. Pequeña y Mediana Empresa es un nombre rimbombante para clasificar no a los peces sino a los pescados. Aquellos que no tienen otro camino que morder el anzuelo del marketing financiero. Supe que no tenían opción cuando la única alternativa válida era renunciar yo mismo. Pero me compraron con tarjetas de crédito. Apenas ingresé al mundo financiero me convirtieron en una Pyme de un único trabajador. Me ofrecieron cinco cuenta...

PARAÍSO PERDIDO

  PARAÍSO PERDIDO por Aníbal Ricci   La ampolleta volcaba su luz sobre un pañuelo rojo. Virginia yacía a mi lado, su cabello rojo vibrante alimentaba la hoguera. Hicimos juntos el test de Elisa, siguiendo los consejos de educación sexual que ella impartía en la universidad. Su piel blanca adquiere tintes rojizos, hubiera sido la musa perfecta de Klimt. Besé su desnudez y me envolvió en sus cabellos. Uno de sus pechos me observaba, el otro parecía indiferente. Mi madre nos había visitado durante la tarde, tomamos once y cuando el sol se ocultó conduje el auto hasta el entronque con la autopista. Virginia nos seguía a prudentes metros en otro automóvil. Mi madre siempre fue una persona distante, por primera vez me hablaba en tono fraterno. Me sorprendió con su aborto un año antes de que yo naciera. La suegra no habría aprobado el embarazo fuera del matrimonio. La voz se oía culpable, un hondo pesar invadía su voz. Tuve el privilegio de ser el espermatozoide elegido. Me se...