Dirigida por Maggie Gyllenhaal © Aníbal Ricci Esta ópera prima de la directora es muy satisfactoria. De esas películas que se cuecen a fuego lento, pero las escenas siempre van lanzando un anzuelo que hace que el espectador quiera ir por más. Al principio los planos son armónicos, perfectos encuadres y música optimista que nos muestra a una mujer de 48 años que se apresta a disfrutar de sus vacaciones en una isla griega. Ha alquilado una casa de tonalidades blancas y en su primer día baja a la playa donde una familia bulliciosa interrumpe su paz. Una escena clave es cuando ante la proposición de la matriarca de esa familia, Leda se niega a correrse del lugar y el espectador intuye cierta carga en su carácter, aunque en realidad se trata de una mujer segura de sí misma y que sabe decir que no. Olivia Colman está fabulosa en este rol y conforme avanza el metraje conoceremos sus aristas más oscuras. Ya avanzada la cinta, comienzan a intercalarse flashbac...
Literatura y cine