Dirigida por Remi Weekes © Aníbal Ricci Una buena película de terror, de guion sólido, que asusta al mostrar una realidad todavía más asfixiante que los eventos sobrenaturales. Bol y Rial son una pareja que viene escapando de la violencia entre tribus rivales de su Sudán natal. Un primer plano los ubica huyendo por el desierto, sedientos, más adelante su hija caerá al mar desde una barcaza rudimentaria. La mujer (Rial) lleva una muñeca consigo, todo parece una pesadilla, mientras en la realidad una comisión determinará que les darán asilo político, por su calidad de refugiados, si cumplen unas estrictas normas. «Somos buenas personas», responde sumisamente Bol a la comisión, y los trasladan durante la noche a una vivienda ruinosa en las afueras de Londres. La casa no es tan pequeña para dos personas, pareciera que por fin encontraron un hogar. La secuencia de los inmigrantes cayendo al agua es dantesca, el bote avanza, mientras los cuerpos van ...
Literatura y cine