Dirigida por Bong Joon-ho © Aníbal Ricci Ya asomaba una crítica al sistema capitalista en esta pieza popular del cine coreano. Este director se vale de una película de cine fantástico para darnos un paseo por los residuos del neoliberalismo, un capitalismo exitoso en lo económico, pero llevado a ultranza contra los intereses de sus propios habitantes. El monstruo es una alegoría, un cúmulo de desechos tóxicos depositados en las aguas del río Han. Atraviesa la ciudad de Seúl, hurgando entre cientos de cloacas que vierten subproductos de la modernidad hacia una naturaleza que apenas puede oxigenar la inmundicia. Las víctimas del sistema son siempre los pobres (motivo recurrente de este director coreano), los que observan crecer al monstruo (sufriendo las consecuencias) alejados de los barrios de clases acomodadas. El sistema económico es cruel con este grupo social. La policía no los toma en serio, los considera otro desecho. Si existe una posibilidad de contagio, los pobres...
Literatura y cine