RESURRECCIÓN por Aníbal Ricci Nunca antes me habían servido un vino picado, el mozo observó extrañado la etiqueta de gran reserva. En la calle un violoncelista desafinaba la suite de Bach que acostumbraba escuchar. Me recordaba una traición, pero era tan hermosa esa mujer que jamás dejé de amarla. Observo el rostro de Camila y me acosa un sentimiento del pasado. Quise brindar, pero las luces eran estridentes y el chelista cambió el repertorio a una canción de Guns and Roses. La velada fue interrumpida por la lluvia y la noche llegaba a su fin. Saliendo de la función de vermouth comentamos la película The Addiction. Abel Ferrara sabía imprimir atmósferas enrarecidas, pero en vez de seducirme me produjo una opresión en el pecho. «Nuestra adicción es el mal», esa otra mujer me invitó a jalar las primeras rayas, el comienzo de una lucidez extraña que me rescataría de la muerte. Una obsesión se apoderó de mi cerebro, uno se enamora o eso cree, pero en realidad construí una imag...
Literatura y cine