Dirigida por Werner Herzog © Aníbal Ricci «Fitzcarraldo», «Aguirre, la ira de Dios», «Cobra verde», películas que muestran a un ser humano fuera de control, personalidades que sólo entendió Klaus Kinski, alter ego de Werner Herzog, este último una mente desmesurada como sus personajes, pero tan inquieta, que ha encontrado en los documentales, una manera de expandir sus conocimientos. Herzog no es un «buen salvaje», posee una fuerza primitiva, pero no le venden el cuento de que los seres humanos somos pacíficos y tranquilos, más bien entiende que seamos codiciosos y violentos. En «También los enanos empezaron pequeños», Herzog mostró esa oscuridad que llevamos dentro, nuestro afán de conquista y de dominio, de abrazar sin mucha dificultad el caos más absoluto. Werner Herzog no utiliza las redes sociales, prefiere la mesa del comedor como tal, donde comparte con su esposa y un máximo de cuatro invitados. Prefiere ser cauto, porque considera a los comput...
Literatura y cine